En Cuclillas

Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar. Ya los ejércitos se cercan, las hordas (...)El nombre de una mujer me delata. Me duele una mujer en todo el cuerpo. (Borges)

12.1.12

Humor

El caso es que yo tengo un gran sentido del humor. Incluso participo en un programa de radio que pretende ser algo humorístico. Pero cada vez estoy más cansada de que me acusen de falta de sentido de humor cuando no me río de las cosas que no me hacen gracia. Y no me hace gracia el machismo. No me hace gracia tener que entender las reacciones que suscitan cualquier tipo de opinión que apueste de manera clara por el feminismo, por la igualdad. Nadie quiere escuchar o aprender de feminismo pero todo el mundo quiere opinar.
En la Casa de la Mujer criticamos a quienes critican la realidad. Y la realidad es que NO existe igualdad en España, porque no queremos que la haya, porque los núcleos de poder siguen siendo masculinos, porque una gran parte de la población se mofa de las cuotas, porque desempeñar cualquier puesto de importancia o responsabilidad sigue siendo para la mujer más difícil, porque tenemos que luchar contra quienes nos toman por extremistas, por locas, por tontas o por histéricas sin sentido del humor.
Hombres y mujeres deben creer que hasta que no haya igualdad plena no tendremos una verdadera democracia.
En estos diez minutos de Casa de la Mujer, que puedes escuchar AQUÍ, hablamos de las críticas recibidas por los lectores de Público al artículo de Anna Flotats, y también del que se publicó un día después en la sección de Opinión del periódico El País, de Carmen Calvo, interesantísimo artículo donde reflexiona sobre por qué no hemos alcanzado la Igualdad todavía y que deberían leer quienes opinan sin querer saber.

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16.7.11

Buenos días, Vietnam

Cuando las mujeres dominicanas migran ilegalmente a Puerto Rico, lo hacen en una yola, una pequeña barca que nosotros en España solemos llamar patera. Cuando las mujeres dominicanas migran ilegalmente a Puerto Rico calculan y rezan para que no les baje la regla, porque si no, sus compañeros de viaje las arrojan al mar. La sangre atrae a los tiburones.

Viajan ilegalmente a Puerto Rico, pero también a España, donde una gran parte de ellas es obligada a prostituirse. Desde la reforma del código penal del 95 nuestro país ha ido dejando de ser de tránsito para las redes de tráfico ilegal de personas, convirtiéndose en país de destino. La mayoría de la migración de República Dominicana es femenina. Si la migración es ilegal, suelen ser víctimas de trata, obligadas a prostituirse hasta el final del pago de los papeles que consiguieron ilegalmente y que ya han tenido que devolver. Son necesarios para captar otras personas, basta con cambiarle la foto. Un nombre falso que te abandona en España y te deja sin nombre para siempre. Enriquecerán a las mafias con el consentimiento de los hombres que se van de putas y la bendición de una gran parte de la población, que se consuela con la cantinela del “algunas lo hacen porque quieren.”








Nos lo cuentan mujeres que como las de la fotografía,han sido beneficiarias de los microcréditos que distribuye Tú,Mujer, y ACPP con financiación española. El proyecto “Migración y Desarrollo” les ha permitido entender lo que supone la migración ilegal y que no siempre irse al extranjero mejora sus condiciones de vida. Cuentan cómo se sorprendieron cuando vieron esa realidad. Cómo ahora son capaces de actuar cuando oyen a una mujer contar que le han ofrecido viajar con papeles falsos al extranjero, asegurándoles un trabajo cuidando niños y ancianos.

Se han constituido en asociaciones de familias trasnacionales, que son aquellas que reciben remesas. Las remesas (el dinero que entra en la República Dominicana ) procedente de la emigración) constituyen el 6% del PIB. Es la segunda mayor fuente de ingresos del país después del turismo. Este proyecto les ha enseñado que pueden construir futuro con unas remesas que ellos empleaban solo en comer. Los microcréditos a bajo interés han posibilitado un cambio en sus vidas. La asesoría psicológica atiende a hijos de mujeres emigradas, la mayoría con un gran fracaso escolar. Se sienten abandonados, entran en un estado de espera constante. Esperan viajar a España, que su madre pueda llevarlos con ellos, y mientras esperan dejan de estudiar, porque suponen que se van ya. Cuando pasa el tiempo y no parten, acumulan rencor hacia sus madres, que cuando hablan por teléfono con ellos no les cuentan lo mal que lo pasan en España, el poco dinero que ganan y el esfuerzo que supone para ellas mandar lo que mandan.



Nos lo explican con entereza, con la misma que la presidenta de Tú, Mujer, nos cuenta la lucha con los diferentes actores sociales para lograr una concienciación plena del problema de la Migración. Las leyes dominicanas casi no contemplan la emigración al extranjero, no existe para la Administración. Una ficción surrealista que las autoridades cuentan a un pueblo que no se cree nada que venga de la política. La única legislación más clara es la que hace referencia a la emigración que recibe República Dominicana, muy restrictiva y enfocada sobre todo a la haitiana. Un país de emigrantes que niega serlo y se venga con sus vecinos pobres, a los que en ocasiones niega subir al autobús, retrocediendo en años de avances sociales.




La sensibilización la han conseguido ya con las Mujeres Diputadas, unidas a pesar de pertenecer a distintos partidos, con el objetivo común de concienciar a sus compañeros diputados de la existencia del problema y la necesidad de trabajar con los países receptores. Son apenas un 20% en el congreso y narran cómo cuando abordan el tema de mujer, hay quien se tapa con la mano la sonrisa.



Paseamos por Vietnam (sector norte de Los Mina, barrio marginal de Santo Domingo) para visitar algunos de los negocios que se han mantenido con los microcréditos, salones de belleza, pequeñas cafeterías. Las casitas son pequeñas pero de dos pisos. Todas con rejas abombadas, como si estuvieran embarazadas. Desde el piso de arriba nos ven muchos niños y niñas con los pies colgando, como si vivieran en una jaulita. Otros juegan en la calle, descalzos, a lo que sea. Las mesas de dominó aparecen por aquí y por allá, perros, pollitos y gatos conviven en el calor caribeño y mientras cae la tarde nos advierten que después de las cuatro y media no es recomendable andar por la calle, porque salen los tigres. Muchachos ociosos que buscan problemas.



Atardece en Los Mina y ya es de noche en España. Un puñado de mujeres de los dos países se despiden. Algún día conseguiremos que amanezca para nosotras.




Virginia Gijón,


Santo Domingo, Julio 2011.



Para más información visitar la ONG Tú, Mujer, Asamblea de Cooperación por la Paz.



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10.3.11

Mujeres Actoras


"Las hemos olvidado antes de conocerlas del todo. Es terrible la frecuencia con que ignoramos hasta el nombre de las personas que hicieron reales los sueños que vivimos ahora. Sembraron en el viento de la historia, y el viento se las llevó."

(LA CONSPIRACIÓN DE LAS LECTORAS) J.A.Marina y M.Teresa Rodríguez de Castro)

Hoy es de nuevo 8 de marzo y es un día especial. Todos los ochos de marzo hay que detenerse y pensar qué es lo que ha cambiado a nuestro alrededor, pero también y sobre todo, qué es lo que hemos conseguido cambiar nosotras, nosotros.

La sección de hoy de la casa de la mujer la quiero dedicar a todas las feministas del mundo, a todos los feministas del mundo, que cada vez son más, porque gracias a ellas sobre todo, hoy somos quienes somos.

El pasado mes de diciembre unas amigas me regalaron un libro de Jose Antonio Marina y María Teresa Rodríguez de Castro, titulado “La conspiración de las lectoras”. Todavía no lo he acabado, pero es tan apasionante, tanto, que estoy deseando llegar a casa para poder leerlo despacito, con ganas de aprender y con miedo a que se acabe. Hace un ejercicio de investigación, una de esas feminizaciones de la Historia que tanto me gustan a mí y tan poco comprendidas son, analizando un capítulo casi reciente de nuestro pasado e intentando devolver un lugar que nunca han tenido a la que probablemente fuera la generación más brillante de mujeres pensadoras, pero sobre todo de mujeres actoras. Y por actoras no me refiero a mujeres actrices, sino a mujeres que actuaban, mujeres que como escribió una de ellas, María Teresa León, “conspiraban para adelantar el reloj de España”.

Quizá ahora, y gracias al último libro de Almudena Grandes, que lo nombra brevemente, nos suene más el nombre de Lyceum Club Femenino, una asociación de mujeres que desde 1929 y hasta el comienzo de la guerra civil española, pretendía algo que tenemos que pretender todas, cambiar la forma de ver el mundo.

Personalmente echo de menos esa iniciativa, esas ganas de escuchar algo que a lo mejor no conoces, esa humildad para escuchar a quien tiene un punto de vista diferente, esa inspiración que hace que comencemos a dejar de mirar para otro lado. Y estoy rodeada de mujeres maravillosas, pero también de mujeres que no entienden que están donde están porque otras han luchado diariamente para que ellas puedan trabajar, u opinar libremente. Mujeres que no quieren ser mujeres actoras.

No es la primera vez que digo, que decimos en este programa, en esta sección, que para cambiar la situación de desigualdad de la mujer lo primero que hay que hacer es reconocer esa desigualdad. Y sin embargo todos los ochos de marzo me veo obligada a dar datos, a dar cifras, a leer el periódico que nos cuenta que

Dos tercios de las personas analfabetas del mundo son mujeres y éstas constituyen el 70% de los pobres del mundo.

Aproximadamente cada siete segundos, una mujer es maltratada por su esposo o novio.

Las mujeres realizan el doble del total de trabajo no remunerado en comparación con los hombres, y ganan el 75% del salario que ellos perciben. (Las españolas ganamos 5300 euros anuales menos que los españoles)

A menudo se ignoran los asuntos relacionados a la salud femenina y el campo médico invierte más recursos en los hombres.

Las mujeres tienen muy baja representación en cargos políticos:

UN Women destaca que ninguna región del mundo ha alcanzado el nivel del 30% de puestos de liderazgo a cargo de mujeres.

Hasta la fecha, existe sólo un 18,6% de mujeres en los parlamentos de todo el mundo. Sin embargo, 29 países han alcanzado o sobrepasado el 30%. De esos 29 países, por lo menos 24 han usado cuotas.

En todo el mundo, las mujeres ocupan el 16% de los puestos ministeriales.

Y mientras Occidente mira las revoluciones de Oriente, yo miro a las mujeres que han estado en la plaza de Tahrir, las mujeres que se manifestaron en Túnez al lado de sus compañeros, y las que están muriendo en Libia por defender que otro país es posible. Y me pregunto qué pasará con ellas, mujeres actoras. Me pregunto si de nuevo nos dejarán aparte, si los derechos de la mujer seguirán siendo una cuestión secundaria, si en el resto de países pasará lo que en Egipto, donde en el comité de reforma de la Constitución de nuevo nombraron a ocho hombres y a ninguna mujer. Me pregunto por qué siempre pasa lo mismo y qué pasaría si Olimpie de Gouges si viera que casi tres siglos después de que le pasara a ella en la Revolución francesa, seguimos muriendo por obtener libertades y siguen empujándonos fuera de las asambleas constituyentes.

Me pregunto si dentro de casi otros setenta años seguiremos celebrando el 8 de marzo sin conocer el nombre de las Mujeres que están protagonizando una revolución en países no tan lejanos. Si otra vez la Historia nos arrollará y no nos hará justicia, como pasó con Clara Campoamor, María de Maeztu, Victoria Kent, María Lejárraga, Carmen Baroja, Zenobria Camprubí, Hildegart, Concha Méndez, Maruja Mallo, Ernestina Champourcín, Carmen de Burgos y tantas otras mujeres que lucharon porque nosotras hoy tuviéramos una realidad diferente.

Me pregunto si como decían los autores de La Conspiración de las lectoras, sembraremos en el viento de la historia.

Desde aquí, en 8 de marzo, mi particular homenaje a todas las mujeres anónimas, actoras, que luchan para que el mundo sea diferente para nosotras, para que dejen de serlo. Para que feminizar la Historia deje de ser una necesidad porque forme parte de nuestra realidad cotidiana. Para que todas actuemos.


NOTA: El pasado 8 de marzo estuve en la cena de Mujer que organiza el Ayto de San Sebastián de los Reyes, por lo que no pude acudir a Radio Utopía en directo.
Este artículo fue escrito para la sección de feminismo (La parada de la Casa de la Mujer) de Parada Solicitada, que dejé grabada previamente. Por ello, el corte que podéis escuchar a continuación se corresponde de manera íntegra con el artículo.

3.2.11

El burka como excusa

Hablábamos en la Casa de la Mujer de nuevo del burka. La excusa es el libro que se llama precisamente así: El Burka como excusa. No caigamos en la trampa de la libertad individual, que es lo que mantienen desde Europa quienes defienden el velo en las escuelas, por ejemplo. No es una opción liberadora. Tal y como dice Wassyla Tamzanli, la autora del libro al periódico Público, "llevar Burka en un espacio público es un acto político". Se reduce a la mujer solo a sexo, tal y como pasa en la prostitución. Escucha los diez minutos de la Casa de la Mujer pinchando aquí.

11.1.11

DESEOS

Con el nuevo año solemos repartir a diestro y siniestro nuestros mejores deseos a todo el mundo. Parece que se nos olvidan un poco las penas y que intentamos poner un punto y final al año que acaba y comenzar con letra mayúscula el que empieza. Deseamos felicidad, salud, trabajo, amor…por desear que no quede. Yo estuve pensando qué quería para quienes me rodeaban y al final me decidí por desearles ansias por vivir, risas para compartir y fuerza para querer olvidar aquello que no quieran recordar. Salud y ganas por cambiar el mundo... No está mal. Claro, que si te pones a pensarlo de manera detenida aparecen un montón de peros en los labios pesimistas. ¿Ganas por cambiar el mundo? ¿Pero quién tiene todavía ganas por cambiar el mundo? A lo mejor los labios pesimistas de los que hablaba llevan razón y debería dedicarme a desear algo un poquito más terrenal, más cercano o posible. No sé, se me ocurre…Podría haber deseado besos, comida y fiestas.

Al menos, eso es lo que el pintalabios LIPFINITY de MaXfactor considera que las mujeres del mundo anhelamos:


Fabuloso: ¿Qué más puede desear una mujer? Si es que es verdad, yo no sé para qué nos complicamos la vida. ¿Para qué desearnos salud, risas, trabajo, aspiraciones personales o tiempo para una misma? Si con llevar los labios pintados e hidratados es suficiente… ¿O no?

Estas son las cosas que mis labios (optimistas y sin pintar) y yo, pensábamos que ya no ocurrían.

¿Se sientan alrededor de una mesa un puñado de publicistas profesionales y de repente se les ocurre la gran frase? “¿Qué más puede desear una mujer?” ¿Nadie piensa que las mujeres deseamos y aspiramos a muchas otras cosas además de a unos labios bonitos? ¿Quién puede escribir a estas alturas que nuestra satisfacción no es completa si no llevamos los labios rojos, brillantes y cito literalmente de su web, tentadores? Claro que si seguimos buceando en su página encontramos que Todas las ideas que necesita la mujer de hoy se reducen a conocer el horóscopo, cómo tener dulces sueños, cómo encontrar el regalo ideal o cómo eliminar los puntos negros.

Cómo negarlo: Los puntos negros suponen una angustia vital en mi vida y en la de todas mis amigas. Por supuesto, nada comparable con el único deseo que ronda mi cabeza una y otra vez desde que comenzó el nuevo año: Tener unos labios hidratados y vibrantes.

¿Qué más puede desear una mujer? Pues para empezar que no siga habiendo personas tan cretinas como para reducir nuestra felicidad a una mera barra de labios; para seguir, que sean conscientes de que contribuyen a crear una imagen de mujer vacía y distorsionada; y para acabar, que entre todos los deseos de este año esté el de negarnos a comprar cosméticos a MaxFactor.

V.Gijón Herrera.

27.11.10

Me aburro


Hace tiempo que llevo intentando sacar un rato para escribir sobre los últimos acontecimientos en materia de Igualdad, mejor dicho, en materia de “desigualdad”.

Quizá ya he dejado pasar el momento de hablar sobre la decisión tomada por el Gobierno de Zapatero de incluir (o destruir) el Ministerio de Igualdad que tanto defendimos algunos y algunas, claro. No me cansé de repetir desde los micrófonos de Radio Utopía que cuando los recortes llegan a los Estados lo primero que recibe la tijera son los derechos laborales y sociales. Ahí es donde entramos nosotras. El PSOE ha dado la razón a quienes lo llamaban el Ministerio de “Igual-da”, porque ha dejado de apostar por él, así de simple. No me valen las excusas presentadas por las asociaciones de mujeres vinculadas al Partido Socialista. Hay que dar un paso al frente y reconocer cuándo los tuyos te dejan con el culo al aire. Y esta ha sido una de las ocasiones.

En fin, que me aburro de tener que explicar una y otra vez que hay cosas que no pueden tolerarse. Y de eso va este artículo, de cómo muchas veces es increíble – y aburrido- tener que defender lo obvio.

Las redes sociales nos han dado la posibilidad infinita de convocar y llegar a rincones donde antes solo llegaba el polvo. También han abierto la posibilidad del debate infinito con un margen de un puñado de caracteres. Entrar en esos pequeños – o grandes- foros de participación es ya una cuestión personal que debe gestionar cada ser humano con un ordenador conectado a la red. Yo soy, quiero confesarme, incapaz de resistirme a un comentario machista. Qué le voy a hacer. Supongo que del mismo modo que no me hacen gracia los chistes que hacen referencia a la compra-venta de mujeres y no solo no me río de ellos sino que le digo al aspirante al Club de la Comedia que no me hacen gracia, no puedo evitar hacer click y contestar el aguerrido comentario.

Lo curioso de este asunto es que como el Feminismo y su Teoría Crítica están haciendo mella en la sociedad, ya no está tan bonito que alguien comente en un foro de manera abierta que le parece fatal que su novia se ponga falda corta. O al menos en los que yo me muevo. Los comentarios que suelen producirse son siempre desde un lugar que el “opiniador” define de igualdad. Si le acusáramos de machista se echaría las manos a la cabeza y proclamaría que mentimos. Y sin embargo son “opinadores” que no suelen tener ni idea de lo que hablan pero se ofenden en cuanto contestas. Y se ofenden tanto que desprecian lo que rebates y además, suelen acusarte de radical corta penes.

Bueno, no pasa nada. Ya estoy acostumbrada y quien me conoce puede dar fe de que son muy pocas las veces que he tenido que cortar un órgano genital masculino;-)

Bromas aparte, y enlazando con la celebración del Día Internacional contra la Violencia hacia las mujeres, celebrado el pasado 25 de Noviembre, no pensé yo que tuviera que volver a debatir la pertinencia o no, del término “Maltratador”. Señores y señoras, qué pereza.

De verdad, qué pereza, pero así es. La respuesta del internauta en cuestión decía, a propósito de la campaña “Sácale tarjeta roja al maltratador” que se dejaran de hipocresías y sacaran Tarjeta Roja al MALTRATO. Me sorprende muchísimo y no es la primera vez que lo comento en este blog, la capacidad que tiene una parte los hombres para ofenderse con estas cosas. Otra vez a debatir que todosloshombresnosonmaltratadoresnitodaslasmujeressonunassantas. Me a- bu- rro.

Se le saca tarjeta roja al maltratador porque la violencia hacia las mujeres es violencia hacia la mujer, por el hecho de serlo. Mueren mujeres asesinadas por hombres no por casualidad. No es un hecho aislado, que es lo que se empeñan en no admitir. No hablamos de asesinatos puntuales entre ciudadanos y ciudadanas. Hablamos de una violencia generalizada que deja miles de víctimas en el mundo todos los años y que es fruto de una dominación masculina. Para acabar con ello, o reducirlo, es necesario que asumamos que es así y que visibilicemos el problema. Ser hombre no es ser sinónimo de maltratador, es aburrido repetirlo. Estoy cansada de esa reacción fruto de una fraternidad absurda que se empeña en defender la excepción que confirma la regla. Basta echar un vistazo a las cifras y si tienes algo de interés pasarte por la página de la ONU para entender de qué va el asunto.

25.11.10

Dando pasitos

Hablamos en la Casa de la Mujer cómo la sociedad va dando pasitos feministas y es capaz de criticar por sí misma actitudes que en otro momento hubiera aplaudido. Seguimos avanzando, por mucho que el Partido Socialista haya anexado un Ministerio imprescindible y la Comunidad de Madrid haya llenado las marquesinas de autobús y los centros escolares de carteles de Respeto al Profesor (lástima que casi todas seamos profesoras, ¿Habrán oído hablar del profesorado?)

La reacción del patriarcado ante los avances del Feminismo ha llegado al Vaticano. ¡Son feministas! Hablamos de ello en Radio Utopía gracias a un maravilloso artículo de Ángeles Álvarez que os enlazo.

Además, recordamos que estábamos en vísperas del 25 de noviembre.

10 minutos de Feminismo radiofónico directo a tus orejas.